Artículo escrito por la AMAFF, Asociación Marroquí para el Acompañamiento de la Mujer y la Familia (Marruecos)
Cada día, mujeres acuden a la Asociación Marroquí para el Acompañamiento de la Mujer y la Familia (AMAFF) en busca de alguien que las escuche, las apoye y les devuelva la esperanza. Desde su creación, esta asociación tiene una misión sencilla pero esencial: acompañar a las mujeres víctimas de violencia para ayudarlas a reconstruir sus vidas con dignidad. Gracias a la financiación de GERES en el marco del proyecto FAME, la asociación ha podido dar un gran paso adelante en 2025.
Un nuevo local para una mejor acogida
El primer cambio importante es el traslado a unas instalaciones más grandes y acogedoras. Este espacio tranquilo y cálido permite que cada mujer se sienta segura. También ayuda al equipo a organizar mejor las actividades y a crear el clima de confianza necesario para cualquier tipo de acompañamiento.
La otra gran novedad se refiere al centro de escucha. Antes, las mujeres tenían que pedir cita. Ahora, gracias a la contratación de una profesional a tiempo completo, pueden ser atendidas y escuchadas rápidamente, sin esperas. Esta disponibilidad lo cambia todo: a veces, poder hablar en el momento adecuado marca la diferencia.

«Yasmine»: un proyecto integral para la autonomía de las mujeres
En el centro de esta acción se encuentra el proyecto «Yasmine para una mujer autónoma y realizada», un programa de 12 meses que actúa en varios aspectos: psicológico, social, económico, medioambiental e institucional.
Reconstruir su vida y recuperar la confianza
El primer objetivo del proyecto es luchar contra la pobreza y la precariedad de las mujeres víctimas de violencia. Más de 180 mujeres han recibido acompañamiento psicológico individual. Más de 460 sesiones de acompañamiento con múltiples enfoques les han permitido aliviar su sufrimiento y salir del aislamiento.
Los resultados son alentadores: más de 80 participantes han reforzado su confianza en sí mismas gracias al apoyo psicológico y a los talleres de autoafirmación. Una treintena de mujeres y niños han descubierto los beneficios de la arteterapia. En el ámbito profesional, cerca de 90 mujeres se han beneficiado de un seguimiento social y una decena han participado en cursos de formación para crear sus propias pequeñas actividades y obtener ingresos.

Sensibilizar para prevenir la violencia
El segundo objetivo moviliza a toda la sociedad para reducir la violencia y defender los derechos de las mujeres. Desde el inicio del programa, más de 350 personas han sido sensibilizadas a través de diferentes acciones.
66 jóvenes han participado en talleres sobre violencia psicológica y verbal para comprender mejor cómo funciona. Más de 20 mujeres han asistido a un seminario sobre el Código de la Familia. Cerca de 80 padres y educadores han recibido formación sobre la educación de los hijos.
En las redes sociales, la asociación ha publicado más de 48 entradas que han sido vistas cerca de 35 000 veces, lo que ha permitido llegar a un amplio público.
Medio ambiente y educación
El proyecto Yasmine también ha incorporado un componente medioambiental en colaboración con GERES. Más de 150 jóvenes y mujeres participaron en acciones de sensibilización ecológica en las escuelas. Los talleres sobre la protección del medio ambiente y la prevención de la rabia canina llegaron a más de 100 alumnos. Una salida educativa permitió a 37 beneficiarios y voluntarios descubrir la naturaleza como lugar de aprendizaje y bienestar.

Reforzar la asociación para garantizar su continuidad
Para que la acción continúe a largo plazo, parte de la financiación se destinó a reforzar la organización de la AMAFF. Se creó un plan estratégico para orientar las acciones futuras. Se establecieron nueve fichas de puesto y cinco procedimientos de trabajo. La contratación de tres profesionales —una asistente social, una asistente administrativa y una responsable de comunicación— mejoró el funcionamiento de la asociación.
Una asociación al servicio de la transformación social
El proyecto Yasmine ilustra el poder de una asociación bien concebida entre GERES y AMAFF. Combinando el acompañamiento psicosocial, el empoderamiento económico, la educación ambiental y la estructuración organizativa.
Detrás de cada estadística se esconde una historia humana: la de una mujer que ha recuperado la confianza en sí misma, la de un niño que ha aprendido el respeto, la de un equipo que se profesionaliza para cumplir mejor su misión. Porque cuando se apoya a una mujer, se cambia una familia. Y cuando se cambia una familia, es toda una sociedad la que evoluciona.
En este Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el proyecto Yasmine nos recuerda que, con los medios adecuados, determinación y un enfoque global, es posible ofrecer a las mujeres víctimas de violencia mucho más que un refugio: un verdadero camino hacia la autonomía y la realización personal.

