Las mujeres rurales, protagonistas de soluciones para el clima y la economía local
El Foro feminista «Avec nous, pour toustes» (Con nosotras, para todas), celebrado el martes 21 de octubre de 2025 en París, constituye un espacio transnacional de diálogo y movilización, en el que se da la palabra a activistas del Sur y a asociaciones colaboradoras. A través de mesas redondas, intercambios y momentos artísticos, la jornada puso de relieve cuestiones cruciales que a menudo están ausentes de los debates institucionales: la justicia económica y social, la justicia climática, la lucha contra la violencia de género, así como los derechos y la salud sexuales y reproductivos.

En el marco de este foro, Elham Aghakhani, asistente del programa Inclusión de Geres, se reunió con Delali Adedje, directora de la asociación y cooperativa Yokoumi, apoyada por Geres en Togo en el marco del proyecto FAME. Fue una oportunidad para intercambiar opiniones sobre su compromiso y su trayectoria en Yokoumi en Togo.

Soy licenciada en Economía del Desarrollo. Comencé mi trayectoria como voluntaria en una asociación humanitaria, lo que me permitió comprometerme de forma duradera con este sector. En 2019, participé en la creación de la asociación Yokoumi en Togo, con el objetivo de apoyar el empoderamiento económico de las mujeres rurales.
¿Desde cuándo trabaja sobre el terreno y con qué públicos trabaja?
Desde 2019, trabajo con mujeres del sector del karité en la región central de Togo, situada a unos 345 km de la capital. Hoy en día, más de 350 mujeres participan en esta aventura con nosotros. Trabajamos con las mujeres recolectoras de nueces de karité de unos siete pueblos de la región central y con las mujeres que transforman las nueces en manteca de karité. Las acompañamos en la reestructuración de la industria, que constituye su principal fuente de ingresos.
¿Puede presentarnos el proyecto apoyado por el programa FAME y sus principales objetivos?
El proyecto «Karité bio, mujeres rurales autónomas» está financiado por el programa FAME. Actualmente, estamos trabajando en la reestructuración de la cadena de producción del karité para darle un nuevo impulso. El objetivo principal es mejorar la trazabilidad de la producción, desde la recolección de las nueces de karité en el bosque hasta la transformación de las almendras en manteca de karité.
Las mujeres recolectan las nueces, transforman las almendras y, a continuación, la manteca se produce en la planta de Yokoumi, con sede en Sokodé, donde trabajan regularmente más de 50 mujeres transformadoras.
Gracias al proyecto, hemos podido establecer puntos de recolección, lo que permite centralizar las almendras de karité, mejorar la calidad de las materias primas y aumentar la capacidad de producción. Esto contribuye a que la cadena sea más responsable y esté mejor estructurada, y a reforzar la autonomía económica de las mujeres que se dedican a esta actividad generadora de ingresos.
¿Cómo ha facilitado la financiación de FAME el desarrollo del proyecto?
La financiación FAME ha permitido reforzar considerablemente la actividad.
Durante los dos años anteriores, habíamos observado una disminución de la producción, relacionada en particular con la calidad de las materias primas.
El proyecto FAME nos ha ayudado a crear un centro de recolección propio en Yokoumi que garantiza una mejor calidad de los productos y facilita el trabajo de las transformadoras mediante la compra de máquinas (descascarilladoras) y equipos de protección. Esto nos permite hoy en día aumentar nuestra capacidad de producción, mejorar los ingresos de las mujeres recolectoras y transformadoras de manteca de karité, al tiempo que contribuimos a la lucha contra el cambio climático y al desarrollo sostenible de las actividades de Yokoumi. Ponemos un gran énfasis en la formación de las mujeres para que puedan aprovechar al máximo los logros del proyecto.
¿Qué significa para usted participar en el Foro Feminista?
Este foro es una oportunidad importante para compartir la experiencia de Yokoumi, especialmente en lo que se refiere a las soluciones de género y clima. Se trata de mostrar que las pequeñas acciones llevadas a cabo por las mujeres en las zonas rurales más remotas son esenciales y deben ser reconocidas.
Estas acciones contribuyen al desarrollo de las comunidades locales, a la generación de ingresos y demuestran que las mujeres no son solo víctimas del cambio climático, sino también auténticas protagonistas de soluciones, capaces de proponer alternativas sostenibles, especialmente en materia de energía limpia y resiliencia climática.

Delali Adedje, directora de Yokoumi Togo
¿Qué mensaje desea transmitir a las organizaciones feministas y de apoyo?
Es esencial valorar las acciones de las mujeres en las zonas rurales.
Las iniciativas locales favorecen el desarrollo de las comunidades, refuerzan la confianza de las mujeres y les permiten tomar conciencia de su situación para encontrar soluciones que mejoren sus condiciones de vida de forma sostenible.
